Hay dos preguntas distintas sobre el agua caliente solar y casi todo lo que se publica en español responde solo a la primera. La primera es cómo funciona un termosifón: eso está resuelto y lo explicamos en la página de termos solares. La segunda es la que de verdad decide una compra: si tiene sentido en tu casa, en tu pueblo, con tu tejado y con lo que ya tienes instalado. De eso va esta guía, y por eso incluye las partes incómodas — dónde no se puede poner, qué ayuntamientos no bonifican nada y qué es lo que se rompe.
Termosifón, placas solares térmicas y fotovoltaica: tres cosas que se confunden a diario
La mitad de las consultas que recibimos empiezan con un término mal emparejado, así que conviene separarlos antes de seguir.
- Energía solar térmica es el concepto general: captar el calor del sol para calentar agua. Las «placas solares térmicas» o «placas solares para agua caliente» son eso mismo.
- Termosifón es una forma concreta de montarlo: el depósito va físicamente por encima del captador y el circuito se mueve solo por diferencia de densidad, sin bomba ni centralita. Es lo que instalamos.
- Fotovoltaica son las placas que hacen electricidad. No calientan agua directamente; como mucho alimentan un termo eléctrico, que es un camino distinto y bastante peor por metro cuadrado de tejado.
La expresión que más ambigüedad genera es «placas solares para calentar agua», porque la usan tanto quien busca solar térmica como quien busca fotovoltaica para alimentar un termo. Si estás en el segundo caso, sigue leyendo hasta el apartado sobre excedentes: las cuentas no salen como parece.
«Tubos de vacío» es la respuesta a una pregunta que casi nadie debería hacerse
Mucha gente llega buscando «tubos de vacío» o «colectores solares de tubos de vacío» convencida de que la decisión importante es tubo de vacío frente a captador plano. En la práctica esa decisión ya está tomada: nosotros solo montamos captadores de tubo de vacío con heat pipe, y la comparativa técnica entre ambos está en la página de la categoría y en la guía de cómo funciona un termosifón.
Las decisiones que sí cambian el resultado son otras tres: dónde va el depósito, cuánta gente vive en la casa y si necesitas apoyo eléctrico. Las tres tienen respuestas concretas y ninguna depende del tipo de tubo.
Dónde va el depósito: el detalle que decide si se puede instalar o no
Un termosifón no lleva bomba, y no la lleva porque la gravedad hace el trabajo. Eso obliga a algo que no es negociable: el depósito tiene que quedar por encima del captador, en el mismo bloque, a la vista. No se puede esconder en un cuarto de instalaciones ni bajar a un trastero. Es la diferencia práctica frente a un sistema con bomba, y es lo primero que miramos.
De ahí salen tres casos muy distintos:
- Chalet, adosado o casa con azotea propia. Es el caso fácil. Hay sitio, el conjunto se ancla calculando las cargas de viento de la cubierta — el equipo está certificado para 30 m/s, fuerza 11 en la escala Beaufort, y granizo de 35 mm — y se conecta al circuito de agua caliente existente.
- Piso en una comunidad de propietarios. Aquí el problema no es técnico sino de gobierno del edificio: el tejado suele ser elemento común y colocar un depósito de 150 litros a la vista requiere el acuerdo de la comunidad. Antes de presupuestar te decimos si tu caso es viable, porque presupuestar algo que la comunidad va a tumbar no ayuda a nadie.
- Casco antiguo o entorno protegido. En algunos municipios la cubierta visible está sujeta a condiciones estéticas. Es una consulta de urbanismo, no de ingeniería, y hay que hacerla antes.
Nadie publica esto porque no vende, pero es la razón número uno por la que una instalación de agua caliente solar no llega a hacerse en la costa.
La casa vacía medio año: el escenario que más nos encontramos
Buena parte de las viviendas de la Costa Blanca se ocupan por temporadas. Un termosifón no se estropea por estar parado, pero sí hay una instrucción del fabricante que casi nadie aplica: si el equipo va a estar sin uso más de 72 horas, hay que cerrar la entrada de agua fría al sistema. Está en el manual de instalación del Enera PRO, y es la diferencia entre volver en septiembre a un equipo intacto y volver a un depósito que ha estado ciclando a temperatura alta todo agosto sin que nadie consuma una gota.
El otro dato útil para segunda residencia es la inercia: el depósito conserva la temperatura hasta 72 horas sin sol. Es decir, dos días nublados no significan ducha fría, pero tampoco es un sistema pensado para arrancar caliente el mismo día que abres la casa después de tres meses.
Qué se rompe de verdad, y qué te deja sin garantía
El mantenimiento de un termosifón de tubo de vacío es mínimo, pero no es cero, y las dos cosas que importan son poco intuitivas.
El ánodo de magnesio. Es una pieza de sacrificio: se corroe para que no se corroa el depósito. Se sustituye cada 6 años aproximadamente en el modelo solo solar, y cada 3 en la versión con resistencia eléctrica, porque esa calienta el depósito con más dureza. Hacerlo en plazo es condición de la garantía de 2 años. Merece la pena tenerlo presente al comparar las dos versiones: la que da más tranquilidad en invierno es también la que pide mantenimiento más a menudo.
Llenar el depósito a pleno sol con los tubos vacíos. El manual lo excluye expresamente de la garantía. Un tubo de vacío en seco al sol de julio alcanza temperaturas muy altas, y meter agua fría de golpe es el clásico error de un llenado hecho a media tarde en lugar de al amanecer o al anochecer. Es exactamente el motivo por el que esto no se vende como kit de automontaje: ENERA lo instala llave en mano.
Lo que no vas a tener que hacer es desincrustar nada por dentro de los tubos: van sellados y secos, el agua nunca entra en ellos. Con agua muy mineralizada — que en el Levante es la norma — eso es justo el mantenimiento que arruinaba la reputación de la solar térmica antigua. En zonas de polvo o calima, un enjuague por fuera de vez en cuando es todo.
«Ya tengo placas, ¿no me sale el agua caliente gratis?»
Es la objeción más frecuente y merece una respuesta honesta en lugar de un eslogan. En España el excedente fotovoltaico no se vende a un precio garantizado: funciona por compensación de excedentes, es decir, la electricidad que tu instalación vierte a la red se descuenta de la que consumes en esa misma factura mensual. Sin batería el excedente no se tira, se convierte en un descuento — pero es un descuento sobre el término de energía, no sobre los costes fijos, y se valora por debajo de lo que te cuesta comprar ese mismo kilovatio.
Traducido al agua caliente: calentar el depósito con electricidad exportada y luego reimportada es el camino caro. Por metro cuadrado de tejado, un captador térmico cubre la carga de agua caliente bastante mejor que unas placas alimentando un termo eléctrico. Y no es un o lo uno o lo otro: lo razonable es que el termosifón se lleve el agua caliente y deje la producción fotovoltaica libre para climatización, electrodomésticos y coche — que es donde la fotovoltaica sí es imbatible. Si quieres ver los dos números con tu consumo real, el punto de partida es la calculadora con tu factura.
Bonificaciones: qué cubre de verdad la solar térmica (y dónde no hay nada)
Aquí es donde la mayoría de los artículos se inventa las cifras. Los datos que siguen los leímos en las ordenanzas fiscales y en el manual de la Agencia Tributaria, no en webs comparadoras, y llevan la fecha en que se comprobaron: 5 de agosto de 2026. Las ordenanzas se reaprueban cada otoño y entran en vigor el 1 de enero, así que confírmalas antes de firmar nada.
Deducción autonómica del IRPF, Comunitat Valenciana. Es la más relevante para la solar térmica porque el propio manual de la Agencia Tributaria la titula «instalaciones de autoconsumo o de generación térmica»: un 40 % de lo invertido en la vivienda habitual, o un 20 % en una segunda residencia, sobre una base de deducción de hasta 8.800 € por vivienda y año. El pago tiene que ser trazable — tarjeta, transferencia, cheque o ingreso bancario — y las cantidades cubiertas por subvenciones públicas no cuentan.
A nivel municipal la situación es mucho más desigual, y no todas las ordenanzas que bonifican «placas solares» incluyen la térmica. Entre los municipios donde tenemos instalaciones de agua caliente solar y hemos leído el texto oficial:
- Altea: 25 % de bonificación en el IBI durante tres periodos impositivos en vivienda predominantemente residencial, con el total bonificado limitado al 50 % del coste de la instalación, más un 95 % de bonificación en el ICIO. Cubre expresamente sistemas solares térmicos o eléctricos.
- Torrevieja: 50 % del IBI durante tres años, para sistemas solares térmicos y/o eléctricos, y no aplicable cuando la instalación es obligatoria. Para la térmica exige al menos 4 m² de superficie de captación, además del informe técnico, el certificado de montaje y la autorización municipal.
- El Campello: 50 % del IBI durante cinco años, con efecto desde el año siguiente a la solicitud y justificado con facturas de instalador homologado; también pide 4 m² de superficie útil de captación y que la vivienda haya sido la residencia habitual del solicitante durante al menos un año. Suma un 50 % de bonificación en el ICIO.
- Dénia: hasta un 50 % del IBI durante tres periodos y hasta un 25 % durante dos más, pero en escala según el valor catastral — el tipo máximo solo se aplica al tramo más bajo y cae al 20 % y al 10 % por encima. Exige 4 m² de captación como mínimo. El ICIO se bonifica al 95 %, solo sobre la parte del presupuesto correspondiente a la instalación solar.
- Elche: 50 % del IBI una sola vez y por un máximo de tres periodos impositivos. Es el único de la lista que pone una condición de rendimiento a la térmica: tiene que cubrir al menos el 70 % de la demanda anual de agua caliente sanitaria conforme al CTE DB HE-4.
Y el dato que nadie publica: hay municipios donde no hay nada. Leímos las ordenanzas fiscales de Finestrat, La Nucía y Benidorm — tres municipios donde tenemos instalaciones — y ninguno de los tres tiene bonificación solar en el IBI ni en el ICIO. No es un hueco en nuestros datos: es el resultado de la consulta. Estas bonificaciones son potestativas, así que nunca deduzcas la de tu municipio por la del pueblo de al lado.
A todo esto se le suman las deducciones estatales del IRPF por obras que reducen el consumo de energía primaria no renovable, que se acreditan con certificados de eficiencia energética anteriores y posteriores a la obra — es decir, dependen del resultado medido en tu vivienda, no del equipo instalado. ENERA prepara la documentación y te confirma qué cuantías siguen vigentes en tu municipio antes de que firmes el presupuesto.
Dónde hemos instalado termosifones
En el conjunto de instalaciones que publicamos de forma anonimizada — 583 instalaciones a 20 de agosto de 2026 — 231 son de agua caliente solar, no fotovoltaica. Es casi el 40 %, y es la razón por la que este artículo existe: no es una línea de producto secundaria para nosotros.
Los municipios con más instalaciones térmicas, de más a menos:
- Torrevieja — 16
- Finestrat — 11
- Altea — 10
- Orihuela — 9
- El Campello — 7
- La Nucía — 6
- Calp — 5
- Dénia — 4
- Elx — 4
- Santa Pola — 4
- Benidorm — 2
- Lloret de Mar — 2
Es el conjunto que podemos publicar sin identificar a nadie, no el histórico completo de la empresa. Cada ficha municipal enlazada arriba trae los datos de irradiación de PVGIS y las bonificaciones verificadas de ese municipio.
Cómo lo presupuestamos
El equipo que instalamos es el Enera PRO de 150 litros, en versión solo solar o con resistencia eléctrica de apoyo de 1500 W y programador 619-F. Depósito interior de acero inoxidable 316 con cabezal de cobre, tubos de vacío de borosilicato 3.3 de Φ58 × 1800 mm con reflectores parabólicos CPC, presión de trabajo de 6 bar, agua de servicio entre 45 y 90 °C y una vida de diseño de quince años o más. Los precios, con IVA y con suministro e instalación incluidos, están en la página de termos solares — ahí se actualizan solos, que es la razón por la que esta guía no lleva ninguna cifra de euros escrita a mano.
Para dimensionar necesitamos tres cosas: cuántas personas viven en la casa de forma permanente, cómo es tu cubierta y qué sistema de agua caliente tienes ahora. Puedes empezar por la calculadora o directamente por contacto. Si el depósito de 150 litros se te queda corto, el fabricante permite acoplar varios equipos en serie o en paralelo sobre un mismo circuito, así que una familia grande no se queda fuera.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre «placas solares térmicas» y las placas solares normales?
Las placas solares térmicas captan calor y lo transfieren al agua; las fotovoltaicas producen electricidad. Un termosifón es un sistema solar térmico en el que el depósito va por encima del captador y el agua circula sola. Si lo que buscas es agua caliente, la solar térmica cubre esa carga con mucho menos tejado que unas placas fotovoltaicas alimentando un termo eléctrico.
¿Se puede instalar un termosifón en un piso?
Técnicamente sí, pero el depósito tiene que ir por encima del captador y a la vista, normalmente en cubierta. En un edificio en régimen de propiedad horizontal la cubierta suele ser elemento común, así que hace falta el acuerdo de la comunidad de propietarios. Lo comprobamos antes de presupuestar.
¿Hay bonificación del IBI por instalar solar térmica?
Depende del municipio y no es automática. Altea, Torrevieja, El Campello, Dénia y Elche sí bonifican el IBI para sistemas solares térmicos, cada uno con sus condiciones, sus plazos y sus topes. En Finestrat, La Nucía y Benidorm leímos las ordenanzas fiscales y no existe ninguna bonificación solar. Nunca supongas la de tu municipio por la del vecino: son potestativas y varían.
¿Qué pasa si la casa está vacía varios meses?
El fabricante indica cerrar la entrada de agua fría al sistema si el equipo va a estar sin uso más de 72 horas. Es una precaución sencilla y especialmente relevante en segunda residencia. El depósito, por su parte, mantiene la temperatura hasta 72 horas sin sol, así que un par de días nublados no dejan la casa sin agua caliente.
¿Qué anula la garantía de un termosifón?
Dos cosas, sobre todo. Llenar el depósito a pleno sol con los tubos vacíos, que es un error típico de un montaje hecho a media tarde en verano, y no sustituir el ánodo de magnesio en plazo: cada 6 años aproximadamente en el modelo solo solar y cada 3 en la versión con resistencia. La garantía del equipo es de 2 años.
¿Compensa poner solar térmica si ya tengo fotovoltaica?
Casi siempre sí, porque no compiten. El excedente fotovoltaico se compensa como descuento en el término de energía de tu factura, por debajo de lo que te cuesta comprar esa misma electricidad, así que calentar agua con excedente exportado y reimportado es el camino caro. Con el termosifón cubriendo el agua caliente, tu producción fotovoltaica queda libre para climatización, electrodomésticos y coche eléctrico.
¿Cuánto cuesta un termosifón solar instalado en España?
El precio actualizado, con IVA y con suministro e instalación incluidos, está en la página de termos solares — lo publicamos ahí y no en el texto de esta guía precisamente para que nunca se quede desfasado. Lo que sí es fijo es lo que incluye: equipo, montaje sobre cubierta con los anclajes calculados y conexión a tu circuito de agua caliente actual.
¿Necesito 4 m² de captación para la bonificación del IBI?
En Torrevieja, El Campello y Dénia, sí: sus ordenanzas fijan un mínimo de 4 m² de superficie de captación para la solar térmica. La superficie útil depende del número de tubos del equipo concreto, así que es un dato que confirmamos sobre la ficha técnica de tu instalación antes de tramitar la solicitud, en lugar de darlo por hecho.



