Agua caliente solar en España: cómo funciona un termosifón
Un termosifón solar produce agua caliente directamente del sol. No hay bomba, no hay centralita y, en la versión básica, no hay electricidad de por medio: el depósito va por encima del captador, el agua que se calienta en el captador sube porque pesa menos, la más fría baja a ocupar su sitio, y el circuito se mueve solo.
El agua caliente es una de las mayores cargas energéticas de una vivienda española, y es una carga que la solar térmica cubre mucho mejor por metro cuadrado de tejado que unas placas fotovoltaicas alimentando un termo eléctrico. Ese es el motivo para poner uno en el tejado aunque ya tengas — o pienses tener — fotovoltaica.
Ahora mismo esta categoría tiene 2 modelos con depósito de 150 L, desde 1715 € con IVA — suministro e instalación incluidos.
Cómo circula un termosifón sin bombas
La circulación la hace la gravedad. Como el depósito está montado por encima del captador, la diferencia de densidad entre el agua caliente y la fría basta para mantener un caudal continuo que se regula solo. No se enciende nada, no hay que ordenarle nada, y no hay bomba de circulación ni centralita que puedan fallar.
El Enera PRO va un paso más allá con captadores de heat pipe. Cada tubo de vacío lleva dentro un tubo de calor de cobre sellado con un cabezal condensador que transfiere el calor al depósito mediante una conexión seca. En los tubos no entra agua nunca.
Ese detalle tiene dos consecuencias prácticas. Si alguna vez se rompe un tubo, no hay fuga y el sistema sigue funcionando: el tubo se sustituye de uno en uno y sale barato. Y como los tubos van sellados y secos, nunca hay que purgarlos ni desincrustarlos por dentro, que es justo el mantenimiento que echaba para atrás con la solar térmica de antes.
Tubos de vacío con heat pipe frente a captador plano
Un captador plano es un panel acristalado con una placa absorbedora y un fluido que circula por su interior. Es sencillo y rinde bien cuando hace calor y sol. Su punto débil son las pérdidas: en un día frío, con viento o con calima, un panel plano devuelve buena parte del calor que acaba de captar, y todo el panel es una sola unidad hidráulica, así que un daño obliga a cambiarlo entero.
Un captador de tubos de vacío con heat pipe mete cada absorbedor dentro de un vacío, que es prácticamente el mejor aislamiento disponible. Sigue rindiendo los días fríos y nublados, que es justo cuando más se le pide a un sistema de agua caliente. El Enera PRO usa tubos de borosilicato 3.3 de Φ58 × 1800 mm con reflectores parabólicos CPC detrás, que recogen tanto luz difusa como sol directo, y está construido para el clima y no para el catálogo: resistencia a heladas hasta −40 °C, granizo de 35 mm, viento de 30 m/s — fuerza 11 — y una vida de diseño de quince años o más.
Una nota honesta: en un verano de la Costa Blanca cualquiera de las dos tecnologías dará a una familia toda el agua caliente que pueda gastar. La diferencia se nota en invierno, en el interior y en altura.
Dimensionar según las personas que viven en la casa
Este catálogo tiene ahora mismo el PRO de 150 L. En la práctica va bien para una pareja o una familia pequeña: de una a tres personas duchándose a diario con un uso normal de cocina. Un hogar más grande, o una casa con dos baños en uso constante, necesita un depósito mayor o una segunda unidad; dinos cuántas personas viven allí de forma permanente y lo dimensionamos en vez de adivinar.
El depósito es de acero inoxidable 316 con aislamiento de poliuretano, y aguanta la temperatura hasta 72 horas sin sol. Ese es el número que decide si un sistema es cómodo de vivir: dos días nublados no significan ducha fría. La temperatura de servicio va de 45 a 90 °C y el sistema está presurizado a 6 bar, así que alimenta grifos y ducha a presión de red sin bomba auxiliar.
Se combina con placas solares, pero no las necesita
Las placas fotovoltaicas hacen electricidad; un termosifón hace agua caliente. Son complementarios, no alternativos, y ninguno es requisito del otro.
El argumento práctico para tener ambos es el reparto del trabajo: el termosifón se lleva casi toda la carga de agua caliente de tu factura eléctrica durante la mitad cálida del año, lo que deja tu producción fotovoltaica libre para climatización, electrodomésticos y el coche — las cargas en las que la fotovoltaica sí es buena.
Y funciona perfectamente solo. Instalado sin fotovoltaica alguna sigue produciendo agua caliente, y se puede conectar como precalentamiento delante de un termo eléctrico o una caldera de gas ya existentes, de modo que el aparato de siempre solo aporta la diferencia los días en que la hay.
Apoyo, mantenimiento y qué instala ENERA
Hay dos versiones. El modelo solo solar es exactamente eso: entra sol, sale agua caliente, sin nada eléctrico. El segundo añade una resistencia eléctrica de apoyo de 1500 W y una centralita 619-F con dos sondas de temperatura, que sube el depósito a una temperatura de consigna en el horario que programes — agua caliente todo el año haga el tiempo que haga, y la versión que la mayoría elige como única fuente de agua caliente.
El mantenimiento es mínimo, pero no es cero. El ánodo de magnesio se cambia cada 6 años aproximadamente en el modelo solo solar, y cada 3 en la versión con resistencia, que calienta el depósito con más dureza; hacerlo es condición de la garantía de 2 años. Los tubos van sellados, así que no hay purgas: en zonas con polvo, un enjuague ocasional por fuera es todo lo que piden.
ENERA lo instala llave en mano: tejado o terraza, depósito montado por encima del captador, fijaciones calculadas para las cargas de viento de arriba, y conectado a tu circuito de agua caliente existente. No se vende como kit de automontaje.
